A todos nos gusta sentirnos bien. Para combatir el estrés de la vida diaria todos nos refugiamos en aficiones o tareas que nos resultan relajantes y desestresantes, como escuchar música o leer un libro. Pero cabe la posibilidad de que seas capaz de entrar en un estado de relajación especial al escuchar un sonido concreto, como el tintineo de unas copas de vino o un susurro. Si esto es así, formas parte de un pequeño (y cuestionado por la comunidad científica) porcentaje de la población que tiene una respuesta sensorial meridional autónoma (RSMA) aunque todo el mundo usa las siglas en inglés: ASMR.

En YouTube grabar vídeos para el público con ASMR empieza a ser un negocio rentable. Existen varios canales de vídeos en YouTube con sonidos o imágenes que activen la ASMR y se puede decir que son muy populares. Uno de estos canales, GentleWispering, tiene más de 550.000 suscriptores y algunos de sus videos tienen más de 5 millones de visitas. Esa rentabilidad en YouTube probablemente venga apoyada por el hecho de que estos videos se reproducen repetidamente por los mismos usuarios, buscando activar su respuesta ASMR y relajarse en su día a día.

Aquí puedes ver uno de los vídeos más populares. Si al verlo sientes un escalofrío placentero en la nuca es probable que formes parte del grupo de personas con ASMR.

La primera vez que supe sobre la ASMR fue a través de un correo electrónico. Conociendo mi interés por la divulgación, un amigo neurólogo me comentó acerca de este fenómeno, el cual se lo había oído a sus pacientes cuando les preguntaba sobre sus rutinas de control del estrés. Sin embargo, tanto mi amigo como yo nos encontramos con un curioso obstáculo al comprobar la literatura científica al respecto: no existe casi ningún estudio sobre ASMR. Muy pocos neurocientíficos se han molestado en estudiar a la gente con ASMR y por tanto, se duda que esta condición realmente exista como tal. Esto no quiere decir que las personas con ASMR mientan y finjan sus síntomas, sino que simplemente la ciencia no se ha molestado en estudiarlos con mucho detalle.

Por ahora, el estudio científico más completo sobre los individuos con ASMR son los resultados de una encuesta online organizada por un equipo de psicólogos liderado por Nick J. Davis. La encuesta fue realizada a los integrantes de las diferentes comunidades online sobre ASMR en Internet, y aunque hay que mantener cierto escepticismo sobre los resultados ya que es una encuesta online, el número de sujetos encuestados es bastante elevado (475 individuos).

El objetivo de la encuesta es buscar qué tienen en común todas las personas con ASMR, obtener una mejor descripción sobre cómo es este fenómeno y saber qué sienten exactamente. Debemos recopilar información sobre el proceso si queremos descubrir su causa.

Las principales conclusiones extraídas de la encuesta son:

  • La ASMR provoca una sensación de bienestar y relajación en los sujetos bajo determinados estímulos visuales y auditivos.
  • Esta sensación de bienestar es descrita como un hormigueo que recorre la espalda y la parte trasera de la nuca, aunque en algunos individuos este hormigueo se produce en brazos y piernas.
  • Los estímulos que suelen activar la ASMR son susurros, atención personal (como aquella que recibimos en el médico o en una peluquería), chasquidos y movimientos lentos. Estos son los estímulos más comunes pero varían según el individuo, siendo más sensibles a unos u otros.
  • Existe la posibilidad de usar la ASMR para el tratamiento sintomático de la depresión o la ansiedad, ya que produce una mejora importante del estado de ánimo hasta 30 minutos después del estímulo.
  • Curiosamente, un 5.9 % de los individuos con ASMR tenían algún tipo de sinestesia (confirmada posteriormente por los investigadores). Este porcentaje es más alto que en toda la población, indicando una posible relación entre las dos condiciones.
  • Los individuos con ASMR no siempre consiguen la sensación de bienestar con los estímulos. Necesitan estar en un estado de concentración hacia el estímulo y en una condición de relajación previa. Si están muy estresados o bombardeados por diferentes estímulos no lograrán la respuesta deseada.
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Fragmento de un video de ASMR realizado por Hermetic Kitten, una autora italiana. Recibir una atención personalizada como en una visita al médico también puede despertar la respuesta.

Este estado de incertidumbre científica frente a la ASMR no es nuevo. Sucedió también con la sinestesia, la cual fue descrita por Francis Galton en 1880, pero no fue introducida en la neurociencia hasta los estudios de Vilayanur Ramachandran en 2001. Ramachandran, interesado por esta condición, logró contactar con dos alumnas sinestésicas de la universidad en la que impartía clases y las sometió a un experimento genial en todos los sentidos.

Los sinestésicos tienen la habilidad de experimentar sentidos mixtos: son capaces de ver letras en diferentes colores, o asociar una nota musical a un color concreto. Es imposible con nuestra tecnología actual saber exactamente qué ve o escucha una persona, lo que siempre ha limitado el estudio real sobre la percepción de los sinestésicos.

La sinestesia más común es la grafema-color, en el cual el paciente afirma ver cada letra y numero de un color diferentes (por ejemplo, la “A” es roja, la “B” amarilla, etc). Esta sinestesia era precisamente la que había encontrado en las dos estudiantes que investigaba, así que para demostrar si realmente veían las letras de diferentes colores les mostró la siguiente figura, preguntándoles qué figura formaban las haches de la imagen.

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Experimento original de Ramachandran para detección de sinestesia grafema-color. Busca la forma que hacen las haches.

Los no sinestésicos tardamos mucho en localizar las haches entre todas las letras y ver que forman un triángulo. Sin embargo, si los sinestésicos grafema-color realmente veían cada letra de un color deberían ver algo similar a esto y adivinarían la figura más rápidamente.

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Cómo ve la figura un sinestésico grafema-color. La forma de las haches son más visibles.

El experimento fue un éxito y supuso la entrada de la sinestesia en los manuales de medicina y neurociencia. Actualmente sabemos que un 4,4 % de la población tiene algún tipo de sinestesia, aunque en muchos casos pasa desapercibida incluso para el propio sujeto. Se cree que la sinestesia está provocada por conexiones anómalas entre las diferentes regiones cerebrales encargadas de cada sentido formadas durante nuestro estado embrionario. Incluso sabemos algunos atajos sinestésicos que realiza nuestro cerebro en condiciones normales.

Para que la ASMR pase al debate científico necesitamos algo similar, algún experimento que demuestre de manera definitiva que los individuos realmente sienten una sensación de bienestar genuino ante la presencia de estos estímulos, pero la sensación de bienestar y el hormigueo que sienten son emociones subjetivas no fácilmente detectables. Seguramente en la próxima década sea posible conseguir algo con las máquinas de resonancia magnética funcional, estudiando la activación concreta de regiones implicadas en la sensación de bienestar, como el núcleo accumbens. Otra opción es desarrollar un experimento alternativo como el de Ramachandran, capaz de demostrar de manera indirecta la existencia del efecto.

La relación de la ASMR con la sinestesia es un punto interesante, ya que existe un tipo de sinestesia llamada misofonía en el cual el paciente siente una sensación desagradable frente a sonidos determinados (normalmente voces humanas o gritos). Cabe la posibilidad de que el ASMR sea la otra cara de la moneda: la asociación de emociones positivas hacia estímulos concretos, y por lo tanto la ASMR sea una sinestesia más.

Como se veía en la encuesta, la ASMR es capaz de combatir los síntomas de la ansiedad y de la depresión, y estudiar las bases neurológicas de la misma podría ayudarnos en el desarrollo de nuevos medicamentos y terapias para estas enfermedades.

Al final los neurocientíficos y los creadores de contenido para ASMR de YouTube buscamos el mismo objetivo, lograr que todos nos sintamos bien.

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